¿Por qué enamoran los ostiones frescos en los restaurantes de mariscos?


¿Por qué enamoran los ostiones frescos en los restaurantes de mariscos?

Te decimos cómo identificar ostiones frescos en los restaurantes de mariscos

 

México es uno de los principales productores de ostión a nivel internacional, y eso nos hace muy afortunados. Y es que este alimento no solo es deliciosos, sino que es rico en minerales, vitamina B12 y omega-3, nutrientes que ayudan a mejorar el funcionamiento de nuestro cuerpo. Su preparación es muy variada y los restaurantes de mariscos suelen tener los platillos más usuales: a la parrilla, a las brasas, a la diabla, Rockefeller, o frescos para degustarse como mejor te parezca.

Sin embargo, cuando decidas comerlos en restaurantes de mariscos, siempre asegúrate de que estén frescos, pues esta es la característica principal que nos suele enamorar al momento de degustarlos. Hay una gran diferencia entre los ostiones que están frescos y los que no. ¿Sabes cómo identificarlos?

-Los ostiones frescos tendrán un poco de olor a mar, aunque en el ambiente citadino se siente un poco menos, está ahí.

-Los ostiones frescos saben mejor de septiembre a abril.

-Es bueno comerlos frescos para que la textura suave (que también enamora) que tienen se apropie de tu paladar. En caso de que los pidas cocinados, estos no deben cocinarse demasiado para que la moya (es decir, su carne) no pierda la textura.

-Fíjate en la concha. Este es un tip de experto, y es que la ostra debe ser opaca y no grisácea, como ocurre con muchos ostiones que no están frescos y que a veces suelen servirse en los restaurantes de mariscos. Déjate enamorar primero por la vista. Cuando la ostra tiene un color marfil u opaco es porque está llena de proteínas.

En los restaurantes de mariscos no te lo suelen decir, pero te pedimos que mastiques la carne de la ostra. Aunque parezca pequeña, cada parte de ella tiene un sabor diferente, salado, fibroso (pero con muy buen sabor), y también dulce. Permítete degustarla sin miedo.