¿Qué esperar al pedir pata de mula en una marisquería?


¿Qué esperar al pedir pata de mula en una marisquería?

 

Te decimos todo sobre la pata de mula y por qué debes probarla en tu marisquería de confianza

 

Podemos imaginar perfectamente el siguiente panorama: entras a tu marisquería favorita, miras el menú y terminas pidiendo lo mismo de siempre, lo que ya sabes que no te va a decepcionar. Mientras elegías, te cruzaste en el camino con el platillo “pata de mula” y aunque te dio curiosidad, decidiste pasarlo de largo, no solo porque no es un platillo que suene popular, sino porque no te imaginas qué puede tener que ver una mula con una marisquería, o cómo podría prepararse un platillo con semejante nombre.

 

Pensando en tu posible timidez, nos dimos a la tarea de hablarte sobre la pata de mula y porque, a la primera oportunidad que tengas, será una buena idea pedirlo en la marisquería que frecuentas. No te arrepentirás y habrás conocido algo nuevo que te dejará un muy buen sabor de boca.

 

La pata de mula es realmente un tipo de almeja, que también recibe otros nombres curiosos en otros lados del mundo, como “piangua” en Colombia o “chucheca” en Panamá. Las conchas de la pata de mula son más grandes y ovaladas, gruesas, y pueden medir 6 centímetros de largo, aunque se han visto patas de mula de hasta 11 o 15 centímetros.

 

La textura de la pata de mula es muy firme y a pesar de su apariencia ruda, el sabor es delicado y fresco, con solo un ligero amargor al final del bocado que le da mucha personalidad. En una marisquería, la pata de mula se puede comer cruda, pero es muy bueno comerla en cocteles o ceviches.

 

Así que ahora ya lo sabes, la pata de mula es deliciosa y si eres un amante de las almejas, debes probar la pata de mula. Ven a nuestra marisquería Canto de Sirenas y atrévete a pedirla.